jueves, 9 de junio de 2011

Pesares


Aquel alma cansada de tropiezos,
fue la vela de un barco a la deriva,
un sueño fraguado en otras vidas,
un corazón sin paz y sin consuelo.

Vagaba entre las sombras de recuerdos,
soñaba con eternas fantasías,
pisando los guijarros, que aún pequeños,
a su paso le causaban heridas.

Luchó por libertades,olvidando las iras, navegó
por los mares del incierto oleaje de mentiras.
Quiso ser ave y surcar el firmamento
y acoger en su nido los pesares

y consolar con su pico los lamentos.
Mas el viento arrasó sus despertares.
Hoy la nieve, cubrió sus sentimientos,
helado el corazón y el alma rota,

se ha sentado a pensar en el camino,
no dejará que las briznas del destino,
cubran el paso, Seguir, hay que seguir andando,
el sol derretirá los hielos y secará sus alas,

surcará por caminos y vaguadas, remontará el vuelo.
Fue siempre un ave fénix, la azotaron los mares
y los vientos, se quemó en el fuego,
de sus cenizas...se remontó de nuevo
.

miércoles, 8 de junio de 2011

Este soneto es de un amigo muy querido

me lo dedicó y lo tengo en gran estima










Luminosa hermosura la que tu pluma exhala
con intenso arrebol de un bello atardecer,
en que el amor se tiñe de nacaradas alas
oculto entre las sombras de un tierno perecer.

Cadencias enhebradas en rutilantes besos
con el aura difusa de una bella canción.
Así suenan al alma tus desgarrados versos,
que rozan con sus alas la voz del corazón.

Tu canto es la dulzura de un enhelo escondido,
allá en lo más profundo de la sima perdida.
Tu canto es el más bello madrigal que ha salido
de una hechicera mano que supo amar la vida.

Hermosura exultante de un futuro ignorado
con plétora de flores que no han nacido aún.
Misterios del destino que nos tiene guardados
bellos y hermosos versos que aún no has escrito tú...

No soy poeta


yo no quiero ser poeta,
pero el alma, me lo impide,
ni quisiera ver la muerte,
pero la muerte me sigue.

No quiero tener libreta
ni lapices de colores,
porque mi mente a mi mano
la invita a escribir dolores.

Unas veces, son la guerras,
que corroen las entrañas,
otras veces, es el hambre.
que va destruyendo castas

y algunas veces, muy pocas,
mi corazón se arrebata
y pelea con mi mente,
le reprocha sus bravatas,

se hace dueño de mi mano,
dándole un toque al alma,
y le reprocha que cubra
ese interior con coraza

y en éste tira y afloja
del corazón con el alma.
ésta, olvida sus pesares
y pone la mente en marcha.

Es, porqué dicen que escribo
lo que me dicta mi karma
De amores y des amores,
de duelos y de venganzas


De ese niño que en la calle,
mendigando una esperanza
con la mirada de hambre,
suplica que tengas alma.

y tú, sales en defensa,
olvidaste la coraza,
te importa poco que piensen
que la ternura te alcanza

Y haces uso de tu pluma
que es para ti tu espada,
escribes sobre la piel
del volcán y de su lava

Y no quieres ser poeta,
no lo soy, lo proclamas,
mientras tus letras con sangre
de tu corazón se escapan.

No soy poeta, mas...grito
con mi pluma bien cargada,
que cese el hambre en el mundo,
fuera guerras y batallas.

La vida son cuatro días
y este mundo...se nos marcha
nos hemos ido encargando
de destrozarlo sin pausa.

Sabia es la naturaleza,
y siempre nos dio esperanzas
mas la avaricia del hombre,
acabará en destrozarla.

domingo, 5 de junio de 2011

Brumas


Se disipan las brumas por momentos
y rompe el sol con fuego incandescente,
se agrupan en el alma y en la mente,
las Vivencias recuerdos y argumentos.

Ya de nuevo las nubes y elementos
atroces, invadiendo lentamente
el alma, el corazón y tu presente.
llenandolo con nuevos condimentos.

Quieres romper con todo, pues te agobia
vas haciendo de tu alma mil jirones,
mientras el asno gira en pos la noria,
vertiendo el agua lenta en cangilones,
es tu verdad tu estado y tu memoria,
la que se evade y pierde en los rincones.

jueves, 2 de junio de 2011

Locura


Divago por los muros de mi mente,
por un alma repleta de eriales
y veo mis sueños cual vestales,
en un abismo cruel e intermitente.

Se me asocian sonidos de otra gente,
en mi pecho vacío de trigales,
recitándole al alma verdiales,
profundos como el canto de la fuente.

Un tímido susurro de palomas,
con su grotesco canto me despierta,
veo por mi ventana viejas lomas
y el olor de esa flor que desconcierta,
queriendo dar la luz cuándo tú asomas
cual un triste eslabón, junto a mi puerta.

Nada me hará, que cambie el pensamiento,
ni la vuelta al pasado es ya posible,
se muestra hoy mi sueño predecible,
es la vida, que impone mandamiento

Muerte





Giró la noria y el agua…fue vertiendo,
en cangilones la fuente de la vida
seca la tierra yerma y mal herida,
dejo pasar el líquido a su entraña,
inánimes resecos huesos de la historia,
que adormecen sin pausas y sin miedos
esperando sin prisas que la parca
los despierte del brazo de Morfeo.
Serán llevados entre sedas negras
Negros augurios y tenebres tinieblas.
Nada dejaron atrás que los mantenga,
en el suspiro azul del sueño eterno.
Efímero su paso por el suelo,
arraigado de crueles fantasías,
dejaron sus manos sus poesías y…
de versos amargos puso velo
Haciendo de fiel invernadero, a todo su dolor
a su alegría, a la falta de paz y al desconsuelo
que la vida ingrata le ofrecía

martes, 24 de mayo de 2011

Mi tierra


Ay! Con el ¡ay!
con el ¡ay! del quejio
¡ay! con el ¡ay!
que lo llevo en el
alma metío.

¡Ay! de mi tierra
sangrante,
reflejada su queja
en los troncos
punzantes,
en la tierra abierta,
en veredas resecas,
en cañadas sin cañas
y en la luna llena.

Cuando aúllan los lobos
y retozan las ciervas,
cuándo el jabalí herido
se revuelve a su presa,
cuando vuelven los hombres
con la cara cubierta.

Con la caza escondida
y con las manos llenas,
de la sangre de un venado macho,
que cubierto en la sierra,
se quedó bajo matas
de encinas, esperando
a que alguien lo venda.

Escopeta al hombro,
la canana prieta
con cuatro cartuchos,
el resto…se quedó en la tierra
escondido, para que lo confundan
con las vetas de plomo
que amaga en sus venas.

Esta tierra de encinas
y olivos de plata y
de pena agoniza solemne
y vetusta callada y repleta
de paz y aceituna y
si miro atrás…
se me hiela la sangre en las venas.


Barcelona, 1970