viernes, 4 de diciembre de 2009

Sueños Infantiles

Quedaron se mis sueños en las rejas,
Protegía los la luz de la mañana,
con el cálido aroma de las rosas,
que asomaban con fuerza en la ventana.

Empedradas callejas de otros años,
reluciente la cal en sus fachadas.
Se mojaron mis pies entre los charcos,
que del pozo el agua los calaba.

Ya el camino se hacía más angosto,
a lo lejos quedaron se las casas,
arropada por ese mar de olivos,
atrás iba dejando mi nostalgia.

Amaneció en mi vida un nuevo día
y la brisa del mar rozó mi cara,
renaciendo de nuevo en otra tierra,
fui pisando la arena de sus playas.

Con el paso del tiempo iba soñando,
en los juncos las sierras y las jaras,
en los mulos que quedaron arando,
los terrones de tierras desgastadas.

Como niña feliz iba viviendo,
con aromas de mar y de montaña
y en mi alma infantil iba creciendo,
el calor de mis tierras catalanas.

Volví en mi senectud hasta mis sierras
y he pisado de nuevo sus pizarras,
he bañado mi alma en sus olivos,
sintiendo su calor y su templanza

de nuevo se queda en mis recuerdos,
el amargo sabor de la añoranza
que tan lejos se quedaron mis mares,
dejándome de nuevo despojada.

Mas siento que siempre estuvo unida
desde el sur hasta el norte mi esperanza
sintiéndome la parte de este todo,
que orgullosa quiero llamarle España

Mis Raíces

Me arrancaron de ti,
como arrancan las hierbas
que invaden las cosechas.
Trasladaron mis sueños
donde el mar deja huella.
Y por unos momentos…
mis campos y mis sierras
pasaron al recuerdo.

Me implantaron la vida,
la que yo no elegí
y con ella adormezco.

Me robaron el alma,
guardándola en un saco
en el viejo trastero.

En la arena del mar
y entre el cielo y el suelo,
dibujaba en el aire,
mis recuerdos más tiernos.

Tus calles empinadas,
empedrados tus suelos
y las ramas de olivo
ondulantes al viento.

La vida fue pasando
y pasando mi tiempo.
Vuelvo a pisar tus calles
y hasta huelo tus huertos,
y las ramas quemadas,
mis olivos enhiestos,
la retama en la sierra
y en mi vida el silencio,
de las cosas pérdidas,
de ese tiempo sin tiempo,
que me robó la nada
ahondando en mi recuerdo

!Vive¡





He dejado mi barca a sotavento,


atrás se queda el mundo y sus lecciones


quiero olvidar las grandes decepciones,


aunque quede mi alma en un lamento.




No quiero ya volver sobre la arena,


mojada por las aguas de tus mares,


prefiero que me ahoguen los pesares,


a sentir de tus manos la condena.




Marcaste en mis carnes tu lamento,


clavaste tus espadas de ambiciones,


robándome la vida e ilusiones


y lanzando mis sueños contra el viento.




Dejó de navegar mi barquichuela,


cansada ya de tantas embestidas,


reposando en las aguas desabridas,


sin mástil sin timón mas con espuela*.




Mas siempre ha de llegar un nuevo día,


que amanece con sol incandescente


y una brisa con suave melodía


remolcará mi barca y mi presente.

Un Pueblo...Un Sueño



Camino adelante entre verde olivar,
y en lo alto del cerro…
el pinar y la cuesta empinada,
que baja al pantano,
pizarra y guijarros que tocan mis manos.
Y andando la senda sin formas marcadas,
Toco el agua ,
Embalsada en un valle, que antaño
Albergó en sus entrañas la plata y el plomo.
A lomos de mis pensamientos,
Me agarro a la cola del viento,
Para en un firmamento de estrellas y luna,
Ver la cuna, que dio a mis ancestros la vida.
Y de nuevo, pisando sus calles,
los detalles,
Blasones, sus balcones copados de flores,
los viejos amores escondidos,
en las sombras de rejas antiguas.
Y llego a la plaza, bajando tranquila
antiguas callejas de piedra,
que empiezan y acaban en cuesta.
De nuevo, sus sombras erguidas,
las copas caídas del peso del fruto.
Y a lo lejos…severo y enjuto,
diminuto por la lejanía…
mi pueblo, que día por día,
se dibuja ante mi presente,
profundo y latente,
sigue dándole sombra a mi vida.

Que tendrá mi tierra

No se que tiene esta tierra,
que corta mis sentimientos,
cuándo suena una guitarra,
dando sus notas al viento.

Cuándo dibujo sus mares
en las entrañas del tiempo
y suenan por soleares,
mis sueños y mis recuerdos.

Y viendo mi mar de olivos,
se me desgarra en el alma,
mil piropos que no puedo
dejar ir por mi garganta.

Aprietan vagos lamentos,
a mis sienes plateadas,
recordando los momentos,
de esos lugares de calma.

Y…lanzo al cielo mis versos,
que rompen en las estrellas,
cantando por seguidilla
mil cantos para mi tierra
Donde acaban las llanuras de D Quijote,
veo mi sierra escarpada y llena de monte.
Los antiguos llamaron Sierra Morena
y el sol le dá su tono de negra arena.
Entre riscos y matas y sus riachuelos,
majestuoso y bello, ¡Despeñaperros!
Jabalcuz y Mágina la van siguiendo.
En sus llanos se extienden...sus olivares,
que se mecen al viento por soleares

Despeñaperros, La puerta de Andalucía