lunes, 7 de marzo de 2011

A Vuelapluma


Me encierro en las paredes,
abstractas de mis sueños,
me arrullo al aire
de un viento sin caer.

Sigo mis pasos,
quedandome en penumbra
y, cierro mis ojos,
porque no quiero ver.

Revuelvo en el baúl
ficticio de una vida,
plagada de recuerdos
y un muerto, ¡la ilusión¡

Retorno al bosque
encantado por lo bello
y como solo el fruto
del árbol de pasión.

Vuelve la noche
placandose en el día,
y cubre con su manto
aquello que encontré.

En un lecho de hojas,
revivo nuevamente,
memórias y momentos,
que ya no han de volver

sábado, 5 de marzo de 2011

Mal Día



Como ando un poco lela
y un pelillo alicaída,
al volver de hacer papeles,
me lié con la comida.

Me levanté muy temprano,
me puse bella y hermosa,
con el cutis tan lozano,
que parecía una rosa.

Y allá va nana, a la calle
en busca del funcionario,
que el gilipollas no supo
arreglarle lo ordinario.

¡Ay¡ perdón por la expresión,
no se dice gilipollas,
pero, juro que la tipa,
por cabeza tiene olla.

Después del largo calvario,
de andar calentando sillas,
nos responden los de arriba,
que no llega, que no pillas.

Vuelta atrás con papeleo,
suma y sigue, a mi me cuadra,
¿entonces, porque me dices,
que no llega ni a las malas?

Hay que hacer reclamación,
me dice la muy pazguata,
y eso cuando ya pasó,
más de un mes de perorata.

Pues lo que os iba diciendo,
me presento en el seguro,
que llevamos ya seis meses
que no hemos visto ni un duro.

La muchacha, muy amable,
nos recoge los papeles,
les echa un ojo y contesta...
se pasó el plazo, ¿que quieres?

Y...ahí es donde me irrito,
sube mi bilirrubina,
y no me cargo a la moza,
porque el otro me domina.

Al verme tan alterada,
con la cara descompuesta,
pone manos a la obra y
empieza a hacerme la encuesta.

Total, que lo más seguro
es que no sirva de nada,
pero...¿quien me para ahora,
que ya me puse embalada?

Se quedaron los papeles,
en el sitio pertinente,
y espero que en breve tiempo
uno u otro me conteste.

Después de tanto trajín,
llegué a mi casa desmallada,
y me metí en la cocina,
a prepararme ensalada.

Me lo he pensado un buen rato,
y con tanta alteración,
¿quien se come ahora lo verde?
seguro que no soy yo.

Remiro por la nevera,
un pimiento y un tomate,
dos gambas que mutiladas
quedaron en un combate.

Tres mejillones encuentro
dos almejas altaneras,
con un puñado de arroz,
seguro sale paella.

Pongo manos a la obra,
y preparo mi sofrito,
mientras me siento tranquila
a preparar este escrito.

Y pienso muy vacilona...
que despiste mi vecina,
seguro que está cascando y
se quemó su comida.

Más de pronto...oigo un berrido
mi respiración se para,
y me acerco a mi cocina,
la pobre quedó enlutada.

Con la rabia que traía,
con más hambre que una rana,
contemplo triste y sombría
mi paella, estaba predestinada.

A morir como el carbón,
y en el cubo sepultada,
y para llenar mi estomago
acabé con la ensalada.

Metáfora de Vida


Quise llorar, al ver de la injusticia
su mano indemne.
Quise gritar, ante el murmullo opaco,
Indiferente.
Quise esquivar el viento,
con mi frente y...
así sentir, el frío de su entraña.
Quise robar a la muerte,
su guadaña y...
así evitar, que rasgase las vidas.
Más, solo fue querer,
ni iniciativa ni fuerza hacia el vacío,
nada que hiciera, que el tiempo fuera mío,
para parar esferas implacables.
Siguió el reloj, su toque invariable,
monótono sonar de la mentira,
acompasado, su tic tac, que deja herida
en la estela del tiempo y la memoria.
Gravando a fuego épocas y glorias,
en el vientre pudriente de la vida
y abortan lentamente las esquilas
punzantes agudas de la historia.
Dejo llorar a cangilones, cuál rocío inerte,
el alma sola y replegar las velas
de la barca, invocando a caronte en mi memoria.
Ya está la piel del tiempo casi seca,
yaciente en la tierra del pasado,
invoca a los dioses, el legado de vida
ha sido efímero, la paz nunca ha existido.
Volver atrás...ya no hay camino,
borradas las veredas del destino,
cubierto de hojarasca,
no se detiene el tiempo, ni el hoyo...
cubre el alma.

No más Hambre


...y grito al unísono,
que lo lleve el viento,
por esos rincones,
de mares inmensos.

Que cruce montañas,
devorando el tiempo
y deje sus ecos,
en todos los pueblos.

Para que, no callen
los tristes lamentos.

Para que se ahonden,
en sus pensamientos.

Que al abrir sus bocas,
salgan los acentos y...
proclamen paz,
en los sentimientos.

Borren se las guerras,
en este universo.

Ya no más pateras,
cayucos, ni muertos.

Ni el color marchito,
en sus cuerpos negros.

¡Vayamos nosotros¡
a todos sus pueblos.

Sembremos industrias,
pongamos más celo.

Con las manos llenas...
sembremos sus suelos.

Y así, que florezca,
en sentido nuevo,
la nueva esperanza,
de alimentar cuerpos.

¡Hagamos farmacias,
instruyamos médicos¡

Demos enseñanza,
para eso maestros,
que deben salir,
de sus propios pueblos.

Llenemos sus vidas,
con sentidos ciertos.

Hagamos del mundo,
un lugar más bello.

No arriesguemos vidas,
en vanos intentos,
de alcanzar el pan
que otros ya tenemos.

Se durmió la copla


Hay dolor en el ambiente
y, se acongojan las almas,
que se nos ha muerto la copla,
de luto…se tiñe España.

En la ermita de tu Virgen,
se han ceñido nubes negras
Y hasta se muere de pena
tu Virgencita de Regla.

En Chipiona las banderas,
ondean a media asta,
¡Se nos fue la chipionera!
, ¡cuánto dolor! nos embarga.

El viento va susurrando y
evocando tus canciones,
como una ola que irrumpe,
en todos los corazones.

Tu voz se quedó dormida
y tu boca sin resuello,
pero tu alma se escapa
para cantar en los cielos.

Te reciben querubines,
con las alas extendidas,
y hasta la Madre bendita
te ha dado la bienvenida.

Desde tu nueva morada,
con esa voz… tú nos gritas.
¡Que no se murió la copla!,
Solo…se quedó dormida

lunes, 7 de febrero de 2011

Recuerdos entre los Tilos


Llegó la etapa del recuerdo,
se cruza el aire entre los tilos
estalla el dolor y la tristeza
revelando el paso de un destino.
La rabia asoma sin cortezas
y quieres desandar varios caminos,
cubriendo tu alma con las ceras,
que dejaron la marca del espino.
no hay vuelta atrás, ya se ha velado,
mas sigue el corazón pidiendo ritmo,
y una y otra vez, está en tu mente,
el amor y desamor que se ha perdido.
Y pasas la pelicula en el tiempo,
por valorar aquello que has perdido,
te asgas al pasado con vehemencia
y luchas por borrar tu amargo sino.
Dicen, el tiempo cura las heridas,
nada hay, que sane lo sufrido,
se consume el alma, entre lamentos,
buscando solución, nunca ha existido.
Mas, sigues buscando entre el abrojo,
el que dejó tu vida en laberintos,
por darle conclusión a esa tristeza,
que ahoga tu presente entre los tilos

miércoles, 2 de febrero de 2011

Epitafio

Una vez me haya ido
no quiero flores muertas en mi funeral,
ni quiero que se halaguen,
mis pasos por un mundo
que resultó infernal.
sacar de mis cajones
los restos de mis versos,
los recuerdos que un día
escondí en el desván.
borrar todo recuerdo,
del paso de mis hechos,
y darle sepultura de aire nada más